Más kilos, menos gusto


OBESIDAD
Más kilos, menos gusto
26/09/2012

  • Los puntos azules marcan las papilas gustativas relacionadas con el gusto amargo. Los puntos rojos marcan las pailas gustativas relacionadas con el gusto dulce. Los puntos violetas marcan las papilas gustativas relacionadas con el gusto salado. Los puntos amarillos marcan las papilas gustativas relacionadas con el gusto ácido. Créditos: Wikimedia Commons / Raimer Zenz
Las papilas gustativas de los niños y adolescentes con obesidad son menos sensibles ante los sabores primarios que las de sus coetáneos con peso normal. Esta deficiencia para detectar los sabores amargo, dulce, salado, ácido y umami (“delicioso”) podría llevar a los individuos con sobrepeso a comer mayores cantidades de alimento para obtener la misma sensación gustativa que los niños y adolescentes sin kilos de más, según han hallado investigadores de la Universidad de Medicina Charité, en Berlín.
La sensibilidad gustativa de los niños se evaluó aplicando 22 tiras de sabor a la lengua. Las tiras incluían los cinco tipos de saboren cuatro niveles de intensidad, más dos tiras sin sabor.

¿Dulce o salado?
Un total de 99 niños con obesidad y otros 94 de peso normal (grupo de control) entre 6 y 18 años participaron en el estudio. Todos ellos gozaban de una buena salud, además, ninguno tomaba fármacos que pudieran afectar al sentido del gusto o al del olfato.
En general, los niños identificaron mejor los sabores dulce y salado; en cambio, mostraron mayores dificultades en distinguir entre el gusto salado y el amargo, así como entre salado y umami. Las participantes de sexo femenino y los adolescentes fueron más diestros a la hora de reconocer el sabor correcto.
En el caso de los probandos con sobrepeso, estos mostraron mayores dificultades para identificar los distintos sabores y la intensidad de los gustos en comparación con los sujetos de control, indica  Susanna Wiegand, del departamento de endocrinología de la Universidad de Medicina Charité y autora principal de la investigación. En concreto, manifestaron más dificultad en identificar el gusto salado umami y el amargo.

Genético y experiencia
Se cree que los genes, las hormonas y la exposición a distintos sabores a edad temprana tiene que ver con las diferenciasentre las personas a la hora de percibir los sabores. Trabajos anteriores sugieren asimismo que los individuos con una mayor sensibilidad al sabor podrían comer menos cantidad de alimentos porque no necesitan tanta para obtener la misma sensación gustativa. Con todo, aunque el reciente estudio revela una asociación entre la obesidad y una disminución de la sensibilidad de las papilas gustativas, no demuestra una relación de causalidad.


Fuente: HealthDay News
Más información en Disease in childhood
Artículos relacionados:
«
Sentido del gusto», por S. Reinberger, en Mente y cerebro nº 23.