jueves, 30 de enero de 2014

Un camino más fácil para obtener células madre

En 2006, el equipo del premio nóbel Shinya Yamanaka, de la Universidad de Kyoto, describió una técnica para crear células con la capacidad embrionaria de convertirse en casi cualquier tipo de célula en el cuerpo de los mamíferos, las ahora conocidas como células madre pluripotentes inducidas (CMPI). En dos artículos publicados esta semana en la revista Nature, otro equipo japonés describe un método sorprendentemente simple, la exposición al estrés (como la disminución del pH del medio), con el que se obtienen, de un modo más rápido y eficiente, células aún más maleables que las CMPI.
Haruko Obokata, del Centro Riken de Biología del Desarrollo en Kobe y primera autora de los artículos, observó en cultivos de células que, si se las estrujaba para forzar su paso a través de un tubo capilar, algunas de ellas reducían su tamaño hasta el de las células madre. Decidió entonces experimentar con la aplicación de diferentes tipos de estrés, como el calor, la ausencia de nutrientes y el aumento de la concentración de calcio. Descubrió que tres factores de estrés, una toxina bacteriana que perfora la membrana celular, la exposición a un pH ácido y el estrujamiento físico, hacían que las células mostraran características de pluripotencia.
Pero para que pudieran calificarse de pluripotentes, las células debían demostrar que podían convertirse en todos los tipos celulares. Para ello las introdujo en embriones de ratón, añadiéndoles genes fluorescentes para comprobar si se diferenciaban en los distintos tejidos de un ser vivo. Si las células eran pluripotentes, se observaría fluorescencia en todos los tejidos del ratón, como así sucedió. Denominó al fenómeno adquisición de pluripotencia por estimulación (STAP, por sus siglas en inglés).
Una de las ventajas del método es que no requiere la transferencia nuclear ni la introducción de factores de transcripción. Además, las células reprogramadas mediante STAP también pueden formar el tejido placentario, algo que ni las CMPI ni las células madre embrionarias pueden hacer. Ello podría facilitar en gran medida la clonación.
Obokata ya ha reprogramado una docena de tipos de células, entre ellas del cerebro, de la piel, de los pulmones y del hígado, lo que indica que el método funciona con la mayoría, si no todos, los tipos de células. En promedio, el 25 por ciento de las células sobreviven al estrés y el 30 por ciento de estas se convierten en pluripotentes, una proporción más alta que la tasa de conversión de las CMPI (un 1 por ciento), proceso que además tarda varias semanas.
Yamanaka subraya la importancia de los resultados para entender la reprogramación nuclear. Desde el punto de vista de la aplicación clínica, lo considera un enfoque novedoso para generar células del tipo CMPI.
Más información en Nature (1) y (2)