miércoles, 22 de marzo de 2017

La proteína ApoD clave en el envejecimiento

Investigadores españoles han desvelado el mecanismo de acción de la apolipoproteína D (ApoD), una proteína clave en el envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas al desarrollar su función en los lisosomas, tradicionalmente implicados en la degradación de los desechos celulares.
Diversos estudios habían comprobado previamente que los niveles de ApoD se incrementan en el cerebro de los mamíferos tanto en el envejecimiento como en las patologías neurodegenerativas como mecanismo de protección. Para determinar su función y el papel que realiza dentro de las células, se han empleado varios modelos de mamíferos (líneas celulares humanas y astrocitos de ratón) y de invertebrados (en concreto el modelo de Drosophila melanogaster).
En estos modelos se ha analizado cómo las células responden ante un estrés similar al que se produce durante el envejecimiento y dónde actúa ApoD, y se ha comprobado que la proteína se halla en los lisosomas. Para que los lisosomas puedan cumplir su función necesitan ser ácidos, y los experimentos han demostrado que ApoD ayuda a mantener esa acidez dentro de los lisosomas.
Hasta el momento, las terapias de las distintas enfermedades neurodegenerativas eran muy diferentes porque no tenían ningún punto común. Ahora se ha encontrado el nexo de ApoD, que podría constituir una buena diana terapéutica en trastornos como la ataxia o las enfermedades de Alzheimer y Parkinson.