viernes, 31 de marzo de 2017

Responsables de la seguridad química

¿Quién es responsable de la seguridad química?

Se utilizan miles de sustancias químicas, naturales o creadas por el hombre, en los productos diarios para mejorar nuestra calidad de vida. No obstante, no siempre se dispone de información exhaustiva sobre los efectos de estas sustancias químicas en nuestra salud y en el medio ambiente. Los Estados miembros de la Unión Europea acordaron en el 2006 un nuevo documento legal de las sustancias químicas: el REACH. Uno de sus objetivos era proporcionar información sobre todas las sustancias químicas utilizadas en la UE para que pudieran ser utilizadas con la máxima seguridad y eliminar las más peligrosas.

El objetivo: un uso más seguro de las sustancias químicas

Si no se controlan adecuadamente, pueden encontrarse sustancias químicas con propiedades peligrosas en lugares que no les corresponden: en el cuerpo humano, en las plantas, en los animales, en el agua y en la tierra. Para afrontar esta situación, el Reglamento REACH exige a las empresas que aumenten sus conocimientos de las sustancias químicas que fabrican y que trasladen esta información a sus clientes. Esto redundará en una mejor comprensión y en una mayor conciencia sobre las sustancias químicas y sus peligros.
Son muchos los agentes que comparten esta responsabilidad de conseguir un uso más seguro de las sustancias químicas.
Responsabilidades de la industria
Autoridades nacionales

La seguridad en un contexto internacional

Aunque la UE cuenta con la legislación de sustancias químicas más ambiciosa del mundo, no es la única que se preocupa por reducir los riesgos de las sustancias químicas. ECHA colabora a nivel internacional para la gestión segura de las sustancias químicas a través de acuerdos mutuos desarrollados al amparo de las Naciones Unidas.

Conexiones con otras legislaciones de la UE

La valoración de las sustancias químicas de conformidad con el Reglamento ECHA es solo una manera de controlarlas. El Reglamento REACH ofrece un planteamiento general para la reducción de las sustancias químicas peligrosas en uso en toda Europa. Esto, sin duda, resultará beneficioso para las ambiciones de otras legislaciones de la UE.