viernes, 31 de marzo de 2017

Sustancias químicas muy preocupantes

Es una de las sustancias activas de uso más generalizado en los plaguicidas para prevenir el crecimiento vegetal no deseado alrededor de los cultivos o para matar plantas o partes de plantas. Estas sustancias suelen denominarse «herbicidas».

2. ¿Para qué se utiliza?

El glifosato se usa en agricultura y horticultura para combatir las malas hierbas antes de la siembra. En cultivos de plantas modificadas genéticamente que son resistentes al glifosato, este se utiliza también después de la siembra para que no crezca maleza entre ellas. No obstante, esta práctica no se realiza en la Unión Europea.

3. ¿Qué acciones ha emprendido la ECHA en relación con el glifosato?

La ECHA gestiona la legislación relativa a la clasificación y el etiquetado de sustancias y mezclas, que regula el modo en que se evalúan y etiquetan las sustancias sobre la base de las propiedades peligrosas que pudieran tener, por ejemplo, venenos, sustancias inflamables, sustancias corrosivas, etc. Determinadas sustancias, como los plaguicidas, pueden requerir una decisión sobre su clasificación a escala de la UE, de modo que se aplique en el conjunto de Europa. En la práctica, esto significa que todos los productos que contengan la sustancia en cuestión deberán disponer del etiquetado pertinente que advierta a los consumidores.
El Instituto Federal para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (BAuA) de Alemania ha propuesto que el glifosato tenga una clasificación armonizada adicional (ya cuenta con varias). De conformidad con el Reglamento CLP, la ECHA invitó a las partes interesadas a que comentaran esta propuesta en una consulta pública, que concluyó el 18 de julio de 2016. La autoridad alemana responderá a los comentarios recibidos por la ECHA y, a continuación, el Comité de Evaluación de Riesgos (CER) de la ECHA preparará el dictamen científico. El CER es un comité científico formado por expertos que proponen los Estados miembros de la UE y que nombra la ECHA. Ellos examinarán todos los datos pertinentes, incluidos los que faciliten terceras partes. El CER tendrá también en cuenta la información clave analizada previamente por otros órganos, así como los distintos puntos de vista sobre el modo en que se han evaluado tales estudios.
El CER facilitará a la Comisión Europea su dictamen científico independiente sobre si las propiedades intrínsecas del glifosato cumplen los criterios jurídicos de clasificación establecidos en el Reglamento sobre clasificación, etiquetado y envasado (CLP). La Comisión tomará la decisión final. En los enlaces siguientes se ofrece más información sobre el proceso de clasificación armonizada.
La evaluación del CER y de la ECHA se basa exclusivamente en las propiedades peligrosas de la sustancia en cuestión, es decir, en si la sustancia puede producir efectos nocivos, sin tener en cuenta el riesgo o la medida en que las personas o el medio ambiente están expuestos a dicha sustancia. Esto, desde luego, depende de cómo se utilice la sustancia y en qué cantidades. En consecuencia, esos riesgos concretos se examinan caso por caso conforme a la legislación pertinente. En el caso del glifosato, la legislación es la relativa a los plaguicidas, conocida como «Reglamento sobre productos fitosanitarios», que gestionan la Comisión Europea y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). En los enlaces siguientes se ofrece más información sobre cuestiones relativas a riesgos y exposición.

4. ¿De dónde proceden los datos científicos? ¿Tengo acceso a ellos?

Al realizar sus evaluaciones, las agencias reguladoras como la ECHA se basan en una serie de datos extraídos de estudios toxicológicos publicados o no.
Con arreglo a la legislación de la UE, las empresas están obligadas jurídicamente a garantizar el uso seguro de las sustancias químicas que comercializan. En consecuencia, las empresas tienen que realizar estudios (eco)toxicológicos para identificar las propiedades peligrosas de estas sustancias, y correr con los gastos de tales estudios.
Los laboratorios especializados que suelen realizar los estudios para las empresas han de seguir las directrices estrictas contenidas en la legislación de la UE y en los documentos de orientación correspondientes. Dichos estudios deben llevarse a cabo conforme a la metodología acordada y cumplir unos criterios de calidad (directrices técnicas de la OCDE o equivalentes, y buenas prácticas de laboratorio). Es el mismo proceso que se utiliza, por ejemplo, para los medicamentos.
Los informes completos sobre estos estudios se facilitan a las autoridades reguladoras pertinentes, incluido el Comité de Evaluación de Riesgos (CER) de la ECHA, para su evaluación.
Los resultados de los estudios incluidos en el proceso de clasificación, las respuestas a los comentarios recibidos y el dictamen del CER sobre la clasificación del glifosato se publicarán en el sitio web de la ECHA, previa aprobación del dictamen. El informe presentado por la autoridad competente alemana, así como los comentarios compilados durante la consulta pública ya están disponibles en la página web.

5. ¿Qué ocurre a continuación?

El Comité de Evaluación de Riesgos (CER) de la ECHA está elaborando un dictamen sobre la clasificación del glifosato y para ello tendrá en cuenta la información facilitada durante la consulta pública relacionada con esta sustancia que se efectuó a comienzos del verano de 2016. El CER aprobará el dictamen definitivo sobre la clasificación armonizada para el glifosato a finales de noviembre de 2017. La ECHA someterá el dictamen a la Comisión y esta adoptará la decisión final sobre la clasificación del glifosato. La Comisión tiene en cuenta la clasificación al decidir sobre la renovación de la aprobación del glifosato con arreglo al Reglamento sobre productos fitosanitarios.

6. Parece ser que hay distintas evaluaciones científicas del glifosato. ¿Por qué no hay acuerdo?

Recientemente se han realizado varios estudios sobre el glifosato. En función del enfoque adoptado y del modo en que se han utilizado los datos, las conclusiones pueden diferir. Esto no es inusual, ya que la interpretación y ponderación de los datos científicos requiere la formación de un juicio oportuno. No obstante, los datos de los que disponen los autores de los informes recientes están siendo examinados por expertos independientes de los Estados miembros de la UE que integran el Comité de Evaluación de Riesgos.
La ECHA adoptará un dictamen científico independiente sobre la necesidad de una clasificación armonizada para el glifosato, basado en los criterios de peligrosidad establecidos en el Reglamento sobre clasificación, etiquetado y envasado. Como ya se ha mencionado, la ECHA evalúa la peligrosidad intrínseca del glifosato, no los riesgos asociados con sus usos individuales. Tales riesgos (por ejemplo, los que entraña el uso de productos que contienen glifosato) se evalúan de conformidad con el Reglamento sobre productos fitosanitarios.