viernes, 28 de julio de 2017

Los conteos de espermatozoides siguen en declive en los países occidentales

 Los conteos de espermatozoides de los países occidentales se han reducido a la mitad en los últimos años, lo que sugiere un declive continuo y significativo de la salud reproductiva masculina, informa una nueva revisión de las evidencias.
La concentración de esperma se redujo en un promedio de un 52 por ciento entre 1973 y 2011, mientras que el conteo total de espermatozoides se redujo en un 59 por ciento en ese periodo, concluyeron los investigadores tras combinar los datos de 185 estudios. En la investigación participaron un total de casi 43,000 hombres.
"Encontramos que los conteos y las concentraciones de espermatozoides se han reducido de forma significativa y siguen en declive en los hombres de los países occidentales", apuntó la investigadora principal, Shanna Swan.
"No tenemos muchos datos de hombres de países no occidentales, así que no podemos sacar conclusiones sobre esa parte del mundo", añadió Swan, profesora de medicina ambiental en la Escuela de Medicina Icahn en Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.
Pero en Europa, América del Norte, Nueva Zelanda y Australia, "los declives son fuertes, significativos y continuos", advirtió.
Los nuevos hallazgos llegan en el vigésimo quinto aniversario del primer estudio que observó un declive en los conteos de espermatozoides, comentó Swan. El estudio original, publicado en 1992, encontró que los conteos de espermatozoides habían declinado en un 50 por ciento a lo largo de 50 años.
"La historia no ha cambiado en los últimos 25 años. Sea lo que sea que está sucediendo, no es pasajero y no está desapareciendo", señaló Swan. "Cuando observamos los datos de los últimos 5 o 10 años, no vemos que este declive se haya estabilizado".
El declive continuo plantea preocupaciones sobre la fertilidad masculina, y también sobre la salud masculina en general, dijo Swan.
"Estos conteos de espermatozoides bajos nos preocupan no solo porque las personas tengan problemas para concebir, sino porque los hombres con unos conteos de espermatozoides bajos tienen una mortalidad por todas las casusas más alta", advirtió Swan. Los estudios han mostrado que "mueren a una edad menor y tienen más enfermedades, sobre todo enfermedades cardiovasculares y cáncer", añadió.
"De verdad hace que las implicaciones de nuestro estudio sean mucho mayores", continuó. "No estamos hablando de hacer bebés. También estamos hablando de la supervivencia y la salud".
Nadie sabe por qué los conteos de espermatozoides siguen en declive, pero los investigadores consideran que es probable que se deba a factores asociados con el estilo de vida moderno, dijo Swan. Esos factores incluyen la exposición a sustancias artificiales, unos niveles más altos de estrés, una obesidad generalizada, una mala nutrición, una falta de ejercicio físico y el tabaquismo.
Esos factores pueden reducir de forma temporal la fertilidad de un hombre, pero los investigadores creen que el daño real está ocurriendo durante exposiciones que ocurren en el útero, dijo Swan.
"La investigación ha encontrado que cuando una madre fuma, su hijo tiene un conteo de espermatozoides más bajo, independientemente de si él fuma o no", comentó Swan. "Eso dice que las cosas a las que un hombre se expone en el útero son importantes. La exposición de la madre provocará un cambio que se mantiene en un hombre toda su vida".
Los expertos están divididos respecto a si los conteos de espermatozoides tendrán algún impacto en la fertilidad masculina en el futuro próximo.
Los hombres modernos siguen teniendo 66.4 millones de espermatozoides por mililitro de semen, frente a 92.8 millones por mililitro que tenían los hombres hace casi cuatro décadas, dijo el Dr. Avner Hershlag, jefe de Northwell Health Fertility en Manhasset, Nueva York.
"Los números no lo son todo", dijo Hershlag. "Se calcula que más o menos un 20 por ciento de los hombres que han conseguido un embarazo con su pareja sin tratamiento tienen un esperma anómalo. No hay pruebas de que haya habido un declive en la capacidad real de los hombres de dejar embarazadas a sus parejas en paralelo con el declive en los conteos".
Además, dijo, "cada persona que uno conoce es producto de un óvulo y un espermatozoide, ¿entonces para qué necesitamos millones de espermatozoides intentando entrar en un solo óvulo?".
Pero si la tendencia continúa, podría tener un impacto, dijo el Dr. Peter Schlegel, profesor de medicina reproductiva y jefe de urología en el Centro Médico New York-Presbyterian/Weill Cornell, en la ciudad de Nueva York.
"Es posible que estemos viendo un declive progresivo en la cantidad de espermatozoides a lo largo del tiempo, y podría llegar a un punto en que sea un problema significativo que subyazca al hecho de que un número mucho mayor de parejas necesiten tratamientos de fertilidad", advirtió Schlegel.
Un problema potencial podría ser que una reducción en los conteos de espermatozoides refleje un declive general en la calidad de los espermatozoides, dijo Hershlag.
"Si uno tiene una cantidad baja de espermatozoides, entonces cuando esos espermatozoides se enfrenten al óvulo podrían tener una capacidad más baja de fertilizarlo y conducir a la creación de un embrión y, posteriormente, de un ser humano", dijo Hershlag. "Pero eso no se ha probado a nivel científico".
El estudio aparece en la edición del 25 de julio de la revista Human Reproduction Update.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTES: Shanna Swan, Ph.D., professor, environmental medicine, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; Avner Hershlag, M.D., chief, Northwell Health Fertility, Manhasset, N.Y.; Peter Schlegel, M.D., professor, reproductive medicine, and urologist-in-chief, New York-Presbyterian/Weill Cornell Medical Center, New York City; Human Reproduction Update, July 25, 2017
HealthDay


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