viernes, 28 de julio de 2017

Los niños de EE. UU. están sufriendo sobredosis de complementos dietéticos

 Un niño pequeño curioso abre un frasco de melatonina que encuentra en la cocina, y accidentalmente sufre una sobredosis de un complemento que por lo general los adultos usan para que les ayude a dormir.
En ese caso, el médico que lo trató solo tuvo que gestionar a un niño de tres años que estaba muy cansado, pero podría haber sido un escenario mucho más grave si hubiera tragado un complemento dietético distinto, como la efedra (un producto para la energía) o la yohimbina (una hierba para mejorar la función masculina).
"Lo vemos con mucha frecuencia", dijo la Dra. Bárbara Peña, directora de investigación del departamento de medicina de emergencias del Hospital Pediátrico Nicklaus, en Miami.
De hecho, un nuevo informe de los investigadores respalda las observaciones de Peña. Entre 2005 y 2012, la tasa anual de exposiciones accidentales a complementos dietéticos aumentó en Estados Unidos en casi un 50 por ciento, y el 70 por ciento de esas exposiciones implicaron a niños pequeños.
"El mayor aumento [en las sobredosis accidentales] fue en niños menores de 6 años. Nos llamó la atención", apuntó el autor del estudio, Henry Spiller, director del Centro de Intoxicaciones de Ohio Central del Hospital Pediátrico Nacional, en Columbus. Un 97 por ciento de las veces, los niños tragaron los complementos en casa, encontró el estudio.
Se trata de un problema particularmente difícil de resolver. Los complementos dietéticos no son regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU., de forma que no están sujetos al mismo escrutinio y supervisión. La FDA solo puede tomar medidas si se muestra que los complementos son nocivos.
Durante los 13 años del estudio, el equipo de Spiller también encontró un aumento entre 2000 y 2002, cuando las tasas de llamadas a los centros de control de intoxicaciones de EE. UU. que tenían que ver con los complementos aumentó en un 46 por ciento cada año. Los investigadores hallaron que las tasas de llamadas bajaron de 2002 a 2005. Spiller sospecha que se debe a que la FDA prohibió la efedra en 2004, después de que el complemento que la contenía se vinculó con eventos cardiacos adversos y con muertes.
En general, solo más o menos un 4.5 por ciento de los casos del estudio tuvieron resultados médicos graves. Durante el periodo de seguimiento de 13 años, se atribuyeron 34 muertes a la exposición a complementos, dijo Spiller.
Los complementos que se asociaron con una mayor frecuencia con la mayor toxicidad fueron los productos de efedra (también conocida como ma huang), la yohimbina (hallada en productos para mejorar la función masculina y de otros tipos) y los complementos energéticos.
Aunque ahora la efedra está prohibida, la yohimbina no lo está, y casi un 30 por ciento de las llamadas por exposición a la yohimbina en el estudio resultaron en un daño de moderado a grave. La yohimbina puede provocar cambios en el ritmo cardiaco, insuficiencia renal, convulsiones, ataque cardiaco y muerte, anotaron los investigadores.
Con frecuencia, los niños encuentran los complementos en el mostrador de la cocina, comentó Spiller. Los padres y otros con frecuencia creen que como los complementos dietéticos son naturales, son seguros. Los padres por lo general no saben cuántas pastillas quedan en un frasco de un complemento, dijo, lo que hace que informar al personal de control de intoxicaciones cuántas pastillas se tomaron en una exposición accidental resulte más difícil.
Spiller dijo que un escenario común es que un niño encuentra un producto que contiene yohimbina, lo abre y se lo toma.
Otro suceso común, según Spiller, es que los deportistas de secundaria que van a los entrenamientos de pretemporada de fútbol americano toman un producto de energía lleno de cafeína y otros ingredientes, y tienen un ritmo cardiaco anómalo o incluso un ataque cardiaco.
Los investigadores dijeron que sus hallazgos apuntan a la necesidad de que la FDA regule los productos con yohimbina y energéticos.
Tanto Spiller como Peña sugieren que los padres y las demás personas sean más conscientes de los problemas potenciales con los complementos. Si hay niños pequeños en la casa, mantenga los complementos en lo alto de una estantería o en un armario cerrado bajo llave, aconsejó Spiller.
Peña, que no participó en el estudio, indica a los padres que "traten los complementos igual que tratarían los medicamentos de receta o de venta libre". Los complementos son particularmente terroríficos, anotó, porque no siempre es posible saber la potencia del producto.
El estudio aparece en la edición del 24 de julio de la revista Journal of Medical Toxicology.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTES: Henry Spiller, M.S., director, Central Ohio Poison Center, Nationwide Children's Hospital, Columbus; Barbara Pena, M.D., Ph.D., research director, emergency department, Nicklaus Children's Hospital, Miami; July 24, 2017, Journal of Medical Toxicology, online
HealthDay
Las noticias son escritas y proporcionadas por HealthDay y no reflejan los puntos de vista de la política federal, las opiniones de MedlinePlus, la Biblioteca Nacional de Medicina, los Institutos Nacionales de la Salud, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.